Mamá, ¡quiero un perro!

Mamá, ¡quiero un perro!



¡¡¡Mamá, quiero una mascota!!! Cuando escuché ese grito, cuando el perro del vecino ya no fue suficiente, temblé . En el pasado, el mío, tuve todo tipo de roedores y por ocho años cuidé muchos hurones adoptados. Cuando me despedí del ultimo, mi querido Robes, pensé que no volvería a tener mascota. Que la responsabilidad era enorme y el adiós muy doloroso. Pero cuando mi hijo me pidió tener una mascota propia, pensé que no tenía derecho a negarle la increíble experiencia de hacer de un animalito su compañero y amigo.

Por Mayra Barrientos (#mamádeotromar)*

            Una mascota fomenta tantos valores en un niño. Cuando tiene un amigo animal, el niño tiene un crecimiento personal muy notorio si llevas la situación adecuadamente. Responsabilidad, afectividad, consideración… El niño, siempre ansioso de que se cumplan sus deseos, tendrá que ver por otro; cuidar y alimentar a otro. Tendrá que dar un poco de su tiempo y su atención. ¡Le dará un nombre! Se sorprenderá de la conducta de la mascota y se relacionará con otro absolutamente diferente a él.

…Y también aprenderá a despedirse de ese otro cuando se vaya. Una mascota es realmente una lección de vida. Pero debe tomarse como un compromiso familiar.

 De mamá a mamá

Aquí 14 puntos que te recomiendo considerar antes de decir: “ok, tengamos una mascota”. Y no termines tú cuidando la mascota o convirtiéndose en un tema más para ti.

  1. Elige no la mascota que puedes pagar, sino la que estás dispuesta a cuidar (durante años). Si regalas o abandonas a tu mascota, enseñas a tus hijos a deshacerse de sus compromisos y perderán el respeto a las criaturas vivas.
  2. Tomate el tiempo (aunque sea desde el celular!) de investigar sobre el animal que has considerado tener. Conoce sus hábitos, su alimentación y los problemas de salud que presenta. Cuántos años vive. ¿Le gustan los niños? ¿Cuánto cuesta mantener a esta mascota?
  3. Nunca, nunca compres una animal en peligro de extinción o que viene del tráfico ilegal. No finjas que no sabías que era ilegal la guacamaya si la compraste en un Mercado o en la carretera. Aunque tus hijos se emocionen cuando subas a un mono al auto, les estarás enseñado a obtener lo que quieren a costa de la libertad y la ilegalidad. Enséñales a amar la naturaleza y la libertad, y explícales por qué no deben comprarse esos animales. Háblales del tráfico y la extinción.
  4. Considera adoptar una mascota, es la mejor opción, la más positiva. Hay muchos animalitos sin hogar. Tu hijo aprenderá a tender la mano a quién lo necesita si le explicas por qué es mejor adoptarlo.
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  6. Considera la edad de tu hijo. Tal vez a los 15 te convenza de que una boa es una excelente compañera, pero a los 5 es más sensato comprarle un hámster. No lo pongas en riesgo.
  7. Considera el espacio que tienes en casa y el que estás dispuesta a ceder a la mascota, será su hogar también.
  8. Considera la salud de tus hijos. Si tienen problemas respiratorios, alergias, etc.
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  10. Considera tu ritmo de vida. No tiene caso que compres un perro que no podrás pasear. Es tan injusto levantarte una hora antes para pasear al perro como no pasearlo en absoluto.
  11. Habla con tu hijo y haz hincapié en que la mascota es un ser vivo. Que se asusta, se siente solo y siente dolor. Que es importante tratarlo con cuidado, suavemente.
  12. Es normal que haya incidentes como mordidas o rasguños en el periodo de adaptación. Explícale que la mascota no puede hablar. No puede decir “estoy asustado” por eso muerde. Al no poder usar “sus palabras”, muerde, así, evitas que tu hijo se aleje de la mascota cuando haya un accidente.
  13. Tu hijo debe saber que la mascota depende de él para estar limpio, alimentarse y tomar agua. Establece horarios para atender a la mascota y sé respetuosa de ellos. Por ejemplo, una alarma que indique que es momento de cambiar el agua o alimentar al animalito.
  14. Da oportunidad a que se adapten uno al otro. Para facilitar este conocimiento es importante que al principio estés presente siempre que tu hijo se relacione con la mascota. Debes enseñarlo a sostener, acariciar y hablar con el animal. Explica cómo hacerlo, suave y con afecto. Si él grita o le carga inadecuadamente el animal se asustara y reaccionara.
  15. Todo animalito tiene gérmenes y bacterias. Es fundamental que enseñes a tus hijos a lavarse las manos por lo menos después de tocar la mascota. Dejar un gel antibacterial junto a la pecera, jaula, etc. es una buena idea.

*Mayra es amiga, madre, guerrera, otra mujer de mar (del Pacífico) profesional, empresaria y comprometida con la vida. Y, ahora, además de todo lo que quiere y debe hacer, también escribe y es parte de Ser Mamá en Cancún.

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