Mamá Mindfulness o educar con consciencia

Algunos de los mejores regalos que puedes incluir en la crianza de tus hijos. 1.-Mostrarles que pueden ser felices consigo mismos.

Mamá Mindfulness o educar con consciencia



—Antes de ti yo no sabía cómo ser mamá; también estoy aprendiendo. —le dije a mi grande de 9 años después de que no nos habíamos puesto de acuerdo en algo, ya no recuerdo qué.

Me miró con esos ojos profundos brillantes de lágrimas.

No quiero vivir con el peso de que mis decisiones en la educación de mis hijos pueda causarles huellas en el curso de su vida: elijo, tomo responsabilidad y, también, confío. Soy una mamá rara que reconoce que a veces se equivoca y lo habla con sus hijos. Tomo el reto de críar con consciencia.

Entiendo que no queremos lo mismo al mismo tiempo, que pensamos diferente y que los días no se repiten. Quiero mostrarles a él y a su hermano tantas cosas, pero sé que es mejor dejarlos también descubrir el mundo. Yo les doy opciones y ellos elijen; descubrir juntos la belleza de los matices.

Si me equivoco, si cometo errores, espero que les ayuden a vivir sus propias vidas. Se los deseo de todo corazón.

Quiero que  Ser Mamá en Cancún diga mucho más que solo retratar la infancia con humor, realismo y, a veces, una sarcástica visión. Quiero compartir la experiencia de criar con consciencia. Quizá lo había hecho desde mis primeros post, pero ahora el rumbo clarea.

A veces observo que se cría a los hijos como si la infancia fuera una enfermedad de la que los padres tuvieran que arrancarlos; o, por otro lado, que hay que hacerles la infancia maravillosa, eterna, sin ningún contratiempo, sólo deben divertirse y disfrutar; dulces y algodones por el camino porque son niños. La postura de los extremos. Blancos y negros.

Quienes tenemos críos cerca, sin importar parentesco, tenemos una gran responsabilidad y les debemos respeto a esos seres que crecen; la misma responsabilidad que tenemos hacia nuestras propias vidas. Todos crecemos, todos aprendemos.

Suena absurdo, como si criáramos siendo unos inconscientes, pues sí, detenerse a responder esa pregunta es un buen inicio. Mucha gente solo hace con sus hijos lo que vio hacer en su infancia sin abrirse a nada más.

Así que pensé ponerle como título algo así como #Mamámindfulness, pero me pareció demasiado; la esencia reducida a un #hashtag. Aunque fluyo con eso también, en eso consiste #MamáTransformer, en aceptar el ahora y la elegancia de la sencillez.

La otra es criar a mis varones con consciencia, acompañarlos, respetar tu individualidad en el mejor equilibrio. Disfrutar su vuelo y verlos volar. Aceptar también que cada quien viene con su propia historia y elige su cuento.

Desde que medito por lo menos 20 minutos al día mi acercamiento a su infancia ha sido más paciente y menos aleccionador.

Esto es sencillo en concepto, y difícil de hacer. Tomar responsabilidad de nuestros actos; no ser un extraño de uno mismo… aceptar, integrar, y si hay algo que resolver, hacerlo desde la raíz. De lo que huyes sin resolver, se repite hasta que lo aprendas.

En fin, que esto he aprendido y descubierto a la vez:

  1. Mi mejor regalo será mostrarles a mis hijos que pueden ser felices consigo mismos.
  1. Aceptar los errores, dejarlos pasar como parte del camino de nuestra vida; son un maestro contundente, pero hay que darle sólo la transcendencia que tienen.
  2. Acercarnos más a la naturaleza; otra maestra magestuosa. Dejarlos trepar los árboles más altos; sé que pueden bajar con bien. El mar, las cascadas, las montañas… Viajar juntos y enseñarlos a viajar.
  3. A que sean responsables de sí mismos. Sus cosas, sus espacios, su cuerpo, sus pensamientos. A que entre los varios sistema de creencias que les estoy dejando sepan que no necesitan a nadie que los complete; valen por ustedes mismos para cualquier acción que se propongan. Sean generosos con sus propuestas y con sus acciones.
  4. Enseñarles que son libres de escoger, pensamientos, emociones, acciones; ustedes son quienes tienen el poder de saber dónde colocarlos.
  5. El tiempo dedidado a otra persona es un regalo irremplazable. Que nuestro día a día; esa cotidianidad a veces aburrida sea parte de nuestros buenos recuerdos. Mostrarles el gran valor de quererse a sí mismos, de conocerse.

Así que en esta vía invito como siempre a otras mujeres que se sumen, opinando, escribiendo, transformándose. Yo siempre invito a #Transformarse.

Mamá Transfomer y otros cuentos de mamás que escriben

Mamá Transfomer y otros cuentos de mamás que escriben. Libros de Vanessa Saint Cyr: Ventanas que dan al mar, Una sonrisa despeinada, ¡Vamos a buscar lunas!, Michelle busca bichos.

Esto también te puede interesar