Construyendo una identidad sexual



Mi hija me dice: Mamá, no tengo pene! Ríe y dice: “sí tengo pene!”, se asoma y lo busca. Vuelve a decir: “no tengo pene” Yo me acerco y en el corto trayecto pienso aceleradamente en qué debo contestar! No importa cuan avanzada sea nuestra sociedad o liberal nuestra personalidad, siempre vamos a tronarnos los dedos cuando por primera vez los niños dicen algo que esté relacionado con el SEXO . …sobre todo porque estamos mal educadas.

Por Mayra Barrientos (#mamádeotromar)

            Mucho de que sabemos sobre nuestro cuerpo (y te sorprenderás de la cantidad de mujeres que no pueden referirse a las partes de su anatomía por pena o por ignorar los nombres) lo hemos aprendido en el camino, empíricamente, con experiencias buenas y malas.

La relación con nuestro cuerpo afecta la vida entera: la autoestima, el área de la salud, la psicología, la identidad y hasta la discriminación de géneros. Creo que tenemos que reeducarnos para poder educar. Estos son algunos puntos que considerar cuando aparezca el tema de reconocer las partes del cuerpo.

 1. Cuando pienses que está relacionado con Sexo no te aceleres. Sexo, en su definición primaria, se trata de biología. De diferencias físicas. De funciones biológicas: de poder o no gestar. No de lo que tú te estás imaginando. Vuelve a ese concepto básico y ya será mas fácil de explicar.

2. A los 2 años, por observación pura, los pequeños empiezan a notar las diferencias físicas entre niños y niñas. Es un avance importantísimo, porque significa que tu hijo se vive como individuo y no como parte de la madre y que está descubriendo que se parece a otros o no. Se inicia “la construcción de la identidad sexual”.

3. Las diferencias que tu hija o hijo ha descubierto a temprana edad serán algunas simples como que las niñas usan vestidos, tienen coletas (muy culturales), etc. y otras de evidencia anatómica: los niños tienen pene y las niñas no tienen pene. Aquí empezarán las preguntas.

4. ¡Mamá no tengo pene! No te estreses. Sabes que tu hija no tiene pene, no está destinada a tener pene. Tú tampoco tienes. No manejes la ausencia de pene fuera una carencia, una desventaja o algo que se le perdió. Es mejor decir “tú no tienes pene, tú tienes vulva (que engloba la parte genital externa)” o viceversa. “Niñas y niños son diferentes”. Esa respuesta basta a los 2 años.

5. ¡Los niños tiene curiosidad en el tema del sexo como en cualquier otro tema! No tienen prejuicio, vergüenza, ni ninguna otra carga. Con esa naturalidad responde. Por otro lado, si ven que te pones nerviosa o censuras les causarás mayor interés del que merece el tema.

6. Llama las cosas por su nombre. No inventes nombrecitos para disfrazar los términos. Desacraliza el cuerpo. Si no sabes, investiga. Habla con franqueza y honestidad. Réstale solemnidad: ¡es la naturaleza!

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7. No les enseñes a tener temor de su propio cuerpo, explícales los procesos que sucederán, a tiempo: Por ejemplo los niños pequeños pueden sorprenderse positiva o negativamente con una erección y sentir que pierden control de su propio cuerpo o que el cuerpo es ajeno a ellos.

8. No somos (adultos y niños) capaces de pensar nuestro cuerpo por dentro. Aunque “latimos un corazón” no sabemos nada sobre éste: cómo se ve, donde está, cómo lo hacemos funcionar… así que no intentes explicar lo que el niño no puede imaginar. Por ejemplo, no expliques una vagina antes de cierta edad. Sólo causarás confusión.

9. Contesta lo que te preguntan. No te adelantes. Escucha la pregunta, entiéndela: ¿qué es lo que tu hijo realmente quiere /necesita saber?

10. Siempre muéstrate dispuesta a responder. Si no lo haces tú, lo harán (probablemente sin fundamentos) los niños en la escuela, los vecinos, los primos…

11. Niños y niñas se relacionan de forma diferente con su cuerpo. En parte por la anatomía pero mayormente por educación.

12. Nacemos con un sexo determinado, pero la parte psicológica la construimos cada día, desde que nacemos. Debemos educar para aceptar y conocer nuestro cuerpo.

13. Finalmente, pon tu grano de arena! Pensar que tu género es inferior o que el género del otro es inferior, es un aprendizaje que se enseña y aclara en casa. Enseña a tus hijos a aceptar su sexo y a entender la diferencia.

*Mayra es amiga, madre, guerrera, otra mujer de mar (del Pacífico) profesional, empresaria y comprometida con la vida. Y, ahora, además de todo lo que quiere y debe hacer, también escribe y es parte de Ser Mamá en Cancún.

  • natalia

    gracias

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